La calidad y disponibilidad de la energía eléctrica es de vital importancia para la calidad de vida. Para conseguirla, los componentes que forman parte de la infraestructura eléctrica deben ofrecer una calidad y fiabilidad garantizadas.
Es imposible imaginar una sociedad moderna sin electricidad. La industria de procesado, hospitales y las ciudades enteras dependen principalmente de una infraestructura interconectada: la red eléctrica. ¿Qué sucedería si un componente vital de esta red fallara? Esta es la pesadilla que atormenta a los operarios de red, sin mencionar a todos los individuos en sus hogares y oficinas. Los apagones eléctricos solo causan inconvenientes, estrés, peligro y pérdidas económicas.